Emisora Virtual de la Diócesis sonsón Rionegro

DECRETO 036
Noviembre 22 de 2022

FIDEL LEÓN CADAVID MARÍN,
Por gracia de Dios y voluntad de la Sede Apostólica
Obispo de Sonsón-Rionegro 

CONSIDERANDO:

  1. Que “el carácter sagrado y orgánicamente estructurado de la Comunidad sacerdotal se actualiza por los sacramentos y por las virtudes” y que “todos los fieles cristianos, de cualquier condición y estado, fortalecidos con tantos y tan poderosos medios de salvación, son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es perfecto el mismo Padre”. (Concilio Vaticano II. Constitución Dogmática Lumen Gentium, 11).
  2. Que se ha oído el parecer de los señores Arzobispos y Obispos de las Provincias de Medellín y Santa Fe de Antioquia, con el objeto de orientar la ofrenda que se recibe con ocasión de la celebración de la Santa Misa, el Sacramento del Matrimonio, las Exequias y gastos de oficina.
  3. Que es preciso recordar el sentido que dicha ofrenda tiene como contribución y participación del donante en las necesidades y obras de la Iglesia.

DECRETA:

Artículo primero: se establece para la Iglesia diocesana de Sonsón – Rionegro el siguiente arancel eclesiástico, a partir del primero de enero de 2023 hasta el 31 de diciembre de 2025.

1. Ofrenda con ocasión de la Santa Misa:

1.1    Misas en el día fijo:                $ 40.000,oo
1.2   Misa exequial:                         $ 150.000,oo
1.3   Misas gregorianas:                 $ 1.300.000,oo

1.4   Las Misas llamadas “de Intención Comunitaria”, téngase en cuenta y cúmplase lo establecido por el Decreto de la Sagrada Congregación para el Clero del 22 de febrero de 1991:

– Se requiere licencia del Ordinario para cada “Misa Colectiva”.
– Los fieles han de ser instruidos al respecto y han de manifestar su aprobación.
– Solo se celebrará en el templo Parroquial, no en capellanías y ha de ser públicamente indicado el día y el horario en el cual tal Santa Misa será celebrada, no más de una vez por semana.
– Al celebrante solo le es lícito retener el valor del estipendio fijado en la diócesis para una Santa Misa; la suma que exceda en la colecta deberá ser enviada la Tesorería Diocesana, con la destinación ordenada por el Obispo diocesano. (Cf. Cánones 947 y 951, C.I.C.)

1.5   Como estipendio para la celebración de la Misa, se puede recibir una ofrenda menor a la señalada si a los fieles no les es posible cubrir el valor indicado.
1.6   Cada sacerdote celebrará una Eucaristía por día; si por motivos pastorales tuviese que celebrar más de una Misa, enviará a la Tesorería Diocesana los estipendios respectivos.
1.7   El estipendio señalado para la Misa Exequial se aplicará a las funerarias, agencias mortuorias y servicios exequiales. A los fieles se les recibirá la ofrenda que puedan dar según sus posibilidades.
1.8   Las Misas que no alcanzan a ser celebradas en la parroquia que las recibe, previo aviso a los donantes, deben enviarse a la Curia para allí repartirlas a parroquias o sacerdotes que necesitan estipendios, y no entregarlas directamente a sacerdotes que las solicitan.
1.9   Misa Pro Populo: Todos los sacerdotes que ejercen la cura de almas, incluyendo los Religiosos y Administradores Parroquiales, están obligados a tenor del Canon 534 del C.I.C., “a aplicar la Misa por el pueblo a él confiado, todos los domingos y fiestas que sean de precepto en su Diócesis…”

2. La administración de los sacramentos es sin estipendio: La catequesis presacramental es completamente gratuita.

3. Matrimonios:

3.1.  Para la Parroquia que practica la información verbal (con o sin nihil obstat), con lo cual se cubren los gastos de oficina, papelería, portes de correo, etc.
Sin incluir el estipendio de la Eucaristía:          $ 100.000,oo

3.2.  Para la Parroquia que recibe el nihil obstat y celebra el sacramento, incluye el estipendio de la misa:       $ 80.000,oo

Nota: Los cantos deben ser litúrgicos. Los gastos de música y decoración corren por cuenta de los contrayentes y no pueden ser cobrados en la parroquia, ni incluidos como “tarifa” del Sacramento. Instrúyase a las comunidades para que eviten gastos superfluos en estas celebraciones.

4. Derechos de oficina:

4.1.   Para la Parroquia:

– Partidas, certificados, petición de reforma de partidas, etc.       $ 12.000,oo
– Partidas anteriores al año 1940.         $ 20.000,oo

4.2.   Para la Curia Episcopal:

– Certificados de Cancillería:        $ 12.000,oo
– Autenticaciones:               $ 7.000,oo
– Modificaciones de partidas, reconocimientos, adopciones, inserción de partidas:     $ 12.000,oo
– Modificaciones de partidas anteriores al año 1940:       $ 20.000,oo
– Permiso para exhumaciones y traslado de restos:        $ 17.000,oo
– Dispensa de proclamas. Por cada una:        $ 17.000,oo
– Dispensa de impedimentos y licencias:         $ 17.000,oo

Parágrafos:

1. Los sacerdotes prestarán todos los servicios aquí enumerados sin estipendio alguno a los feligreses que no estén en capacidad de sufragarlos.
2. Téngase en cuenta que el presente arancel obliga en conciencia en todas sus partes, de tal manera que alterarlo, aún en beneficio de obras de caridad, obliga a la restitución.
3. La Exposición del Santísimo Sacramento no se permite por intenciones particulares, sino para fomentar la devoción y el culto a la Sagrada Eucaristía (domingos, primer viernes, año nuevo, jueves sacerdotal, etc.).
4. En todos los servicios se procurará acoger a los fieles con caridad y amabilidad. De modo particular, para la celebración del matrimonio se buscará tener mucha comprensión con los contrayentes y se les facilitará la realización de los trámites respectivos.
5. La celebración de la Eucaristía en las casas solo se permitirá cuando hay un enfermo grave que no pueda asistir al templo; en estas misas no se recibe estipendio, ni se recoge ofrenda durante la celebración.
6. Solo son válidos los documentos expedidos en papel de timbre eclesiástico. El papel membretado parroquial se usará únicamente para correspondencia interna. Las fotocopias y copias de copias no se admiten ni pueden autenticarse.
7. Este Decreto debe fijarse en la cartelera del Templo y en un lugar visible del Despacho Parroquial.

COMUNÍQUESE Y CÚMPLASE

Dado en Rionegro, (Antioquia) a los veintidós (22) días del mes de noviembre del año dos mil veintidós (2022).

+ Fidel León Cadavid Marín
 Obispo de Sonsón-Rionegro

Juan Carlos Duque Villada Pbro.
Canciller

Durante una rueda de prensa, realizada este 31 de octubre, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) presentó oficialmente el documento de la Asamblea Eclesial “Hacia una Iglesia sinodal en salida a las periferias. Reflexiones y propuestas pastorales a partir de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe”, celebrada en Ciudad de México en noviembre de 2021.

 

Un Documento ya en manos del Papa

Un Documento en seis idiomas presentado al Papa Francisco por la presidencia del Celam este 31 de octubre, que consta de tres partes: los signos de los tiempos que nos interpelan y alientan; una Iglesia sinodal y misionera al servicio de la Vida plena; y Desborde creativo en nuevos caminos a recorrer.
Como recoge el texto, el deseo es “ofrecer un aporte significativo a la reflexión y al caminar de las comunidades en nuestro continente, con la certeza de que ‘todos somos discípulos misioneros en salida’”. Y hacerlo “partiendo de las tradiciones y culturas del continente para traducir el único Evangelio de Cristo al estilo latinoamericano y caribeño, en una sinfonía donde cada voz, cada registro, cada tonalidad enriquece la experiencia de ser discípulo-misionero”.
La presidencia del Celam, a quienes se ha sumado el teólogo italiano Gianni La Bella, ha dado a conocer el documento en una rueda de prensa realizada en la Sala Marconi, en el Edificio de Radio Vaticana, en la que han participado de modo presencial y virtual, que no olvidemos fue una de las grandes apuestas de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, decenas de periodistas.

Un laboratorio práctico de sinodalidad

Como señaló Mons. Miguel Cabrejos, uno de los grandes incentivadores de este momento inédito que vivió la Iglesia del continente, “un laboratorio práctico de sinodalidad”, fue algo que levantó “con valentía y de manera profética una barrera, porque en adelante, progresivamente, no será posible evitar la participación del Pueblo de Dios en las diversas decisiones de la Iglesia”, lo que en palabras del presidente del Celam, “favorece la corresponsabilidad, pero al mismo tiempo plantea desafíos”.
Entre ellos mencionó el actuar siempre desde la misericordia, la coherencia entre discurso y práctica, leer adecuadamente los signos de los tiempos, escucha, diálogo y discernimiento como proceso, comunicación más empática, habitar el «continente digital», acoger la diversidad, integrar a la mujer en espacios de decisión y ver siempre en el prójimo la imagen de Dios. Desafíos que afectan al clero y Vida Religiosa, en relación con su formación en un mundo plural, su modo de vida, más sencilla, austera y mística, trabajar en sinodalidad, promover y acompañar al laicado. Estos son llamados a caminar juntos, avanzar en una sólida formación, una praxis coherente, y asumir la Doctrina Social de la Iglesia.
Una Iglesia que “ha de construir puentes, derribar muros, integrar la diversidad, promover la cultura del encuentro y el diálogo, educar en el perdón y la reconciliación, el sentido de la justicia, el repudio de la violencia y el coraje de la paz”, concluyó Mons. Cabrejos.

En el lugar de las preguntas y de la construcción colectiva

A los presentes en la Sala Marconi se sumaron testimonios llegados desde diferentes puntos de América Latina. Uno de ellos fue el la Hna. Liliana Franco, que reflexionó sobre el tema: “Desborde creativo en nuevos caminos por recorrer: perspectivas desde la Vida Religiosa Latinoamericana”. Según la religiosa estamos en un momento esperanzador, que ha llevado a ubicarse “en el lugar de las preguntas y de la construcción colectiva”, a cuestionarse “por el querer de Dios”, para desde ahí acercarse a la realidad.
Una Vida Religiosa que, según su presidenta en el continente, apuesta por “una Iglesia en perspectiva misionera, a la salida como la condición para la fecundidad apostólica”. Por eso, desde la escucha a los clamores, apostar por nuevos modos relacionales, dejando claro que, en contextos tan complejos, “los creyentes estamos llamados a ser signo, expresión de un estilo y de unos valores contraculturales y elocuentes”. Un desborde creativo que “no será posible sin la participación de las mujeres, los laicos y los jóvenes” y que desafía a “abrirle boquetes al Espíritu”.

Desborde y escucha

Una Asamblea que en palabras de Gianni La Bella fue «ante todo una verdadera y feliz experiencia de sinodalidad, en la escucha mutua y el discernimiento comunitario, sugerido por el Espíritu«, que considera “un puente ideal entre el Sínodo Panamazónico y el próximo Sínodo Universal sobre la Sinodalidad, experimentando sobre el terreno un nuevo enfoque conceptual de la eclesiología de comunión”.
El teólogo italiano recordó las dos palabras en las que el Papa insistió en relación con la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe: desborde, para así “superar las divisiones y a encontrar soluciones creativas e innovadoras”, y escucha, a Dios y los clamores. Desde ahí fue mostrando la importancia de “los signos de los tiempos» y cómo fueron surgiendo los desafíos que nacieron de la Asamblea, que buscan “ofrecer una serie de sugerencias prácticas para releer y actualizar los contenidos y el espíritu de aquella Conferencia de Aparecida”.

Ser santos de jeans y zapatillas

En los diferentes testimonios Mons. José Luis Azuaje, presidente de Caritas América Latina y Caribe, la Hna. Laura Vicuña, de la CEAMA, y la joven Paola Balanza, de la Pastoral Juvenil, fueron mostrando elementos presentes en la Asamblea Eclesial. Una Asamblea que muestra una Iglesia más renovada, que salga a las periferias, samaritana, al servicio de la vida, sobre todo de los más pobres, una Iglesia que construye la fraternidad, sustentando en el amor a quien más sufre, según Mons. Azuaje, que insistió en ser “una Iglesia cercana que se construya como misericordiosa y promueve la cultura de la ternura”.
No se puede ignorar que la participación sinodal requiere “una escucha atenta del Espíritu, un diálogo abierto y fecundo y un discernimiento eclesial”, según la Hna. Laura Vicuña. La religiosa insistió en que todos somos Pueblo de Dios que camina juntos, con una misma dignidad bautismal. Una Iglesia que en la Amazonía quiere ser ministerial, inculturada, teniendo en cuenta la ecología integral, en un proceso de conversión.
La representante de los jóvenes les llamó a “ser santos de jeans y zapatillas”, a compartir el amor de Dios, dado que son “sujetos fundamentales dentro de la Iglesia, sujetos de comunión, de participación, de misión”. Desde ahí, Paola Balanza desafió a la Iglesia a escucharlos y ser tomados en cuenta, llamando a que el documento sea conocido y practicado.

La relación de la Asamblea con el espíritu de Aparecida

La Asamblea General del Celam realizada en Tegucigalpa en 2019 reflexionó y aprobó la necesidad de una VI Asamblea General del Episcopado, según el cardenal Odilo Scherer, que recordó que al presentar la idea al Santo Padre vio mejor volver al Documento de Aparecida y aconsejó otro tipo de iniciativa manteniendo como referencia ese documento, lo que hizo surgir la Asamblea Eclesial, con la participación de todos lo miembros del Pueblo de Dios.
El vicepresidente del Celam recordó las tres recomendaciones del Papa en aquel momento: evaluar los frutos de Aparecida, analizar las lagunas y ver los nuevos retos. El arzobispo de São Paulo insistió en que, durante la Asamblea Eclesial, “el desarrollo de las reflexiones no se fijó tanto en Aparecida, sino que se miró a los nuevos retos y problemas no resueltos desde Aparecida”. Eso en un evento nuevo, diverso, único, en cuanto a las dimensiones y participación, que despertó gran interés en otros continentes. Y con una metodología sinodal que estuvo muy clara, algo nacido en Aparecida e impulsado por el Papa Francisco en los últimos años.

El desborde evangelizador del Pueblo de Dios en clave sinodal

También en ese ser una nueva experiencia insistió el cardenal Leopoldo Brenes, algo “que hizo a los obispos latinoamericanos sentirse felices y orgullosos de pertenecer a esta Iglesia”, no instalada y sí en salida, en misión permanente. El segundo vicepresidente del Celam destacó el empeño del Santo Padre en celebrar un proceso y no un acontecimiento, y en la deuda con Aparecida. Del mismo modo, reafirmó la riqueza de las aportaciones de miles de personas, “que nos dio lo que hoy estamos presentando, como reflexiones y propuestas, como algo que viene a dinamizar y dar un nuevo impulso a toda nuestra labor pastoral”.
En ese sentido, el arzobispo de Managua llamó a los medios de comunicación a ayudar a que este documento llegue a través de ellos a la gente sencilla, “un documento que trae lo que a Aparecida le estaba faltando, con el que vamos marcando pautas para otros continentes”.

Propuestas pastorales y líneas de acción

Estamos ante un texto que recoge los 4 sueños del Papa Francisco en Querida Amazonía, afirmó Mons. Jorge Eduardo Lozano. El secretario general del Celam señaló que “se nos ofrecen 6 líneas de acción pastoral que pretenden abarcar las diversas dimensiones de la acción pastoral con diversos desafíos fruto de los trabajos de todo el proceso vivido, recogidos por el equipo de reflexión teológica”.
Desde ahí, llamó a emprender un proceso de apropiación para que este texto pueda ir entrando capilarmente en nuestras comunidades. También destacó que no es un documento del Magisterio Episcopal de América Latina, tampoco la reflexión de un grupo de amigos o la conclusión de un congreso, ni la reflexión de un equipo de peritos en el ámbito académico. Estamos ante un documento, insistió Mons. Lozano, que “recoge la reflexión del Pueblo de Dios conformado por las diversas vocaciones y asistidos por el Espíritu Santo. No es fruto de una iniciativa particular y sí de la convocatoria del Santo Padre, que nos puede renovar en el impulso evangelizador y misionero”.

 


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FUENTE: ADN Celam

 

 

FUENTE: Conferencia Episcopal de Colombia.

El Papa: Dejémonos sorprender por la presencia de Dios que nos espera entre los pobres

En el día en que la Iglesia recuerda y reza por todos los fieles difuntos, Francisco celebró en la Basílica de San Pedro la Santa Misa en sufragio de los cardenales y obispos fallecidos a lo largo del año. En su homilía, centrada en la espera del encuentro con el Señor, instó no perder de vista el “sentido del viaje” y a vivir amando a fondo perdido, sin dejarnos distraer por cosas superfluas.
Cecilia Mutual – Vatican News

“Vamos al encuentro de Dios amando porque Él es amor”. Con estas palabras el Papa indicó cómo vivir la espera del encuentro con el Señor, al presidir en la mañana del miércoles 2 de noviembre, la Santa Misa en sufragio de los cardenales y obispos fallecidos durante el año, en el altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro.

Francisco inició su homilía centrando su reflexión en dos palabras que le suscitaron las lecturas leídas durante la Liturgia de la Palabra: expectación y sorpresa.

La expectación expresa el sentido de la vida, porque vivimos a la espera del encuentro: el encuentro con Dios, que es el motivo de nuestra oración de intercesión de hoy, especialmente por los cardenales y obispos fallecidos durante el último año, por los que ofrecemos este sacrificio eucarístico en sufragio

No perder de vista lo que cuenta

“Todos vivimos a la expectativa” esperando escuchar un día aquellas palabras de Jesús: «Vengan, benditos de mi Padre», precisó el Papa. “Estamos en la sala de espera del mundo para entrar en el cielo”, añadió, invitando alimentar nuestra expectativa del Cielo, a ejercitar nuestro deseo del Paraíso y preguntarnos hoy si nuestros deseos tienen algo que ver con el Cielo.

Porque corremos el peligro de aspirar constantemente a cosas que pasan, de confundir los deseos con las necesidades, de anteponer las expectativas del mundo a las de Dios. Pero perder de vista lo que cuenta para perseguir el viento sería el error más grande de la vida. Miremos hacia lo alto, porque estamos en camino hacia lo Alto, mientras que las cosas de aquí abajo no irán allí: las mejores carreras, los más grandes éxitos, los títulos y los reconocimientos más prestigiosos, las riquezas acumuladas y las ganancias terrenales, todo se desvanecerá en un instante, todo. Y todas las expectativas depositadas en ellos se verán defraudadas para siempre.

Y, sin embargo, notó el Pontífice, ¡cuánto tiempo, cuánto esfuerzo y energía gastamos preocupándonos y afligiéndonos por estas cosas, “dejando que la tensión hacia casa se desvanezca, perdiendo de vista el sentido del viaje”. Por eso, invitó a cada uno a preguntarse si vive lo que dice el Credo: “¿espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo que vendrá? ¿Voy a lo esencial o me distraigo en tantas cosas superfluas?”

La sorpresa ante el Señor

La segunda palabra, “sorpresa”, emerge del capítulo 25 de Mateo, y es “similar a la de los protagonistas” del Evangelio, afirmó el Papa, cada vez que le preguntan al Señor cuándo lo han ayudado. “Así se expresa la sorpresa de todos, el asombro de los justos y la consternación de los injustos”.

¿Cuándo? Lo podremos decir también nosotros: esperaríamos que el juicio sobre la vida y el mundo tuviera lugar bajo la bandera de la justicia, ante un tribunal decisivo que, examinando todos los elementos, arrojara luz sobre las situaciones y las intenciones para siempre. En cambio, en el tribunal divino, la única línea de mérito y de acusación es la misericordia hacia los pobres y los descartados: «Todo lo que hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron», juzga Jesús (v. 40). El Altísimo habita en los más pequeños, el que habita en los cielos habita entre los más insignificantes del mundo. ¡Qué sorpresa!

Amar «a fondo perdido» como Jesús

“Pero el juicio se hará así porque será Jesús, el Dios del amor humilde, el que, nacido y muerto pobre, vivió como siervo”, aseguró el Papa. “Su medida es un amor que va más allá de nuestras medidas, y su criterio de juicio es la gratuidad”. De aquí su invitación a prepararnos y a “amar gratuitamente y a fondo perdido, sin esperar reciprocidad”. Y la exhortación a no dejarnos sorprender también nosotros:

Estemos atentos a no endulzar el sabor del Evangelio. Porque a menudo, por comodidad o por conveniencia, tendemos a suavizar el mensaje de Jesús, a diluir sus palabras. Reconozcámoslo, nos hemos vuelto bastante buenos para hacer concesiones con el Evangelio: dar de comer a los hambrientos sí, pero el tema del hambre es complejo y ciertamente no puedo resolverlo. Ayudar a los pobres sí, pero las injusticias tienen que ser tratadas en un cierto modo y entonces es mejor esperar, también porque si te comprometes entonces te arriesgas a que te molesten todo el tiempo y quizás te das cuenta de que podrías haberlo hecho mejor. Estar cerca de los enfermos y de los encarcelados, sí, pero en las portadas de los periódicos y en las redes sociales hay otros problemas más acuciantes, y entonces ¿por qué justamente yo debo interesarme por ellos? Acoger a los inmigrantes sí, pero es una cuestión general complicada, tiene que ver con la política… Y así, a fuerza de peros, hacemos de la vida un compromiso con el Evangelio.

 

El programa del cristiano es un corazón que ve

De esta manera, subrayó el Papa, “de simples discípulos del Maestro pasamos a ser maestros de la complejidad, que argumentan mucho y hacen poco, que buscan respuestas más frente al ordenador que frente al Crucifijo, en internet más que en los ojos de los hermanos” y olvidamos que «el programa del cristiano es un corazón que ve» (Benedicto XVI, Deus caritas est, 31). Y a la pregunta que se hacen sorprendidos tanto los justos como los injustos, el Papa respondió:

La respuesta es sólo una: el cuándo es ahora. Está en nuestras manos, en nuestras obras de misericordia: no en las puntualizaciones y en los análisis refinados, no en las justificaciones individuales o sociales. En nuestras manos, y nosotros somos responsables. Hoy el Señor nos recuerda que la muerte viene a hacer verdad sobre la vida y elimina todos los atenuantes de la misericordia.

“No podemos decir que no sabemos”, concluyó el Santo Padre. “El Evangelio explica cómo vivir la espera: vamos al encuentro de Dios amando porque Él es amor. Y el día de nuestra despedida, la sorpresa será feliz si ahora nos dejamos sorprender por la presencia de Dios, que nos espera entre los pobres y heridos del mundo”.

 

FUENTE: Vatican News

Un seminario virtual reunirá, este miércoles, a obispos, catedráticos, teólogos y religiosos de América Latina y el Caribe para analizar los aportes de la IV Conferencia General realizada en Santo Domingo, del 12 al 28 de octubre de 1992 y que contó con la presencia del Papa Juan Pablo II

 

ADN Celam

Los aportes de la IV Conferencia General de Santo Domingo que reunió al Episcopado Latinoamericano y del Caribe en 1992, serán materia de análisis este 26 de octubre. A 30 años de su realización un evento de carácter virtual, será la oportunidad para recordar la importancia del encuentro que coincidió con la conmemoración de los 500 años de la evangelización del nuevo mundo.

Academia lidera reflexión

La Facultad de Estudios Bíblicos Pastorales de la Universidad Minutos de Dios, el Centro Rafael García Herreros, el Cebitepal como centro de formación del CELAM y la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe (ODUCAL) se unen para liderar esta iniciativa que convocará a catedráticos, teólogos, consagrados y laicos; para dialogar desde sus experiencias y perspectivas, sobre las características que marcaron la realización de la conferencia, la continuidad de las reflexiones teológicas y doctrinales que allí se dieron respecto a Conferencias anteriores y de gran relevancia como Medellín y Puebla; así como su repercusión pública y las contribuciones que hizo al quehacer pastoral de la Iglesia continental frente a lo que presentó como las perspectivas de la Iglesia y el futuro próximo.

El Papa Juan Pablo II ante la platea de obispos y cardenales de América Latina y el Caribe, reunidos en la IV Conferencia General de Santo Domingo
El Papa Juan Pablo II ante la platea de obispos y cardenales de América Latina y el Caribe, reunidos en la IV Conferencia General de Santo Domingo

Aportando a la Nueva Evangelización

Dividida en cuatro bloques de trabajo, la agenda de actividades que propone este seminario se iniciará con la oración dirigida por  el P. Hermes Flórez, director del Centro Rafael García Herreros quien dará apertura a este momento de encuentro y reflexión. La bienvenida correrá por cuenta del P. Fidel Oñoro, Decano de la Facultad de Estudios Bíblicos, Pastorales y de Espiritualidad de Uniminuto. La moderación estará a cargo del sociólogo Eduardo Peña, profesional del Centro Rafael García Herreros, acompañados por Monseñor Jorge Eduardo Lozano, secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano y el cardenal Jorge Jiménez Carvajal, expresidente del organismo.

Recordando los aportes de la IV Conferencia General del episcopado Latinoamericano a los procesos de Nueva Evangelización estarán como invitados el Dr. Agenor Brighent de la Pontificia Universidad Católica de Paraná en Brasil, el Dr. Gregorio Guerra, secretario del Pontificia Comisión para América Latina Consejo y Mons. Guillermo Melguizo Yepes, exsecretario adjunto de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Los comentarios a las intervenciones de los especialistas, serán realizados por representantes de las universidades que integran la Red de Pensamiento Social Cristiano de la Organización de Universidades Católicas de América Latina y el Caribe.(ODUCAL).

San Juan Pablo II, el Papa que bautizó a América como el "Continente de la esperanza" , en la IV Conferencia general de Santo Domingo
San Juan Pablo II, el Papa que bautizó a América como el «Continente de la esperanza» , en la IV Conferencia general de Santo Domingo

Cultura cristiana y promoción humana

Posteriormente se discutirán los aportes de Santo Domingo a la cultura cristiana. Segmento en el que se escucharán las intervenciones del Cardenal Baltazar Porras Cardozo, arzobispo de Mérida y Administrador de Caracas – Venezuela y el Mg. Eloy Patricio Mealla de la Universidad del Salvador en Buenos Aires – Argentina.

Otro de los temas que se abordará es el de la Promoción Humana en el contexto de la Asamblea de Santo Domingo, también será objeto de diálogo. En este momento participarán el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, exsecretario general del Celam, el P. Leonidas Ortiz Lozada, exsecretario general adjunto del Celam y el Pbro. Francisco Hernandez Rojas, actual coordinador regional de Cáritas en América Latina y el Caribe.

Para el cierre del seminario se espera la intervención del P. Harold Castilla, rector general de Uniminuto.

 

FUENTE: Vatican News

El próximo sábado 29 de octubre a las 10:00 a.m. en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción de María de Medellín, con la presencia del Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto del Dicasterio para la Causa de los Santos, como representante del Papa, se celebrará la ceremonia de beatificación de la Venerable Sierva de Dios, María Berenice Duque Hencker, fundadora, entre otras, de la comunidad de las Hermanitas de La Anunciación.
A este respecto, monseñor Luis José Rueda, arzobispo de Bogotá y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, expresa su alegría por la beatificación de esta religiosa y se une al gozo de las hermanitas de La Anunciación, comunidad de la que fue fundadora la madre Berenice.
«Con inmensa alegría vemos la beatificación de una bautizada en Colombia, de alguien que encontró su vocación y sumisión y ahora en los altares intercede por nosotros en este camino que busca la reconciliación, la paz y la nueva evangelización en ambiente sinodal”.

ANUNCIO DE LA CEREMONIA DE BEATIFICACIÓN

El anuncio de la ceremonia de beatificación de la religiosa colombiana, lo hizo la Arquidiócesis de Medellín en una rueda de prensa, donde el arzobispo de esta Iglesia particular, monseñor Ricardo Tobón, destacó las virtudes con las que la madre Berenice supo luchar por la causa de la evangelización en la ciudad. El arzobispo dijo que “esta beatificación es la muestra clara de que hoy se puede ser santo, diciéndole si al plan de Dios como lo hizo la madre Berenice”.
Así también, la hermana Enith María, actual superiora de la comunidad de las Hermanitas de La Anunciación, al referirse a la religiosa que será beatificada dijo que “la madre defendió heroicamente la evangelización con la población que era mirada de reojo en la Medellín de la época, es decir, con hijos (as) de hogares disfuncionales, trabajadoras de la clase textil, personas de raza negra y familias en extrema condición de pobreza”.
La madre Berenice, quien es conocida como la “Madre de la Caridad y la Alegría” recibirá esta beatificación, entre otras, gracias al milagro comprobado sobre el joven Sebastián Vásquez, quien desde muy niño sufrió una enfermedad huérfana la cual, gracias a la oración a la madre Berenice, supo derrotar en su juventud, dejando a un lado la silla de ruedas y la alimentación a través de una sonda que lo acompañó gran parte de su vida.
Beatificación de la hermana Berenice
El 13 de octubre de 2021, durante la audiencia concedida al Cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el Sumo Pontífice autorizó a este órgano eclesial promulgar el decreto de beatificación de la Madre Berenice.
Transmisión por el canal católico Televid
La Arquidiócesis de Medellín ha informado que la ceremonia de beatificación se transmitirá por el canal católico Televid, así también por YouTube de la arquidiócesis de Medellín y las redes sociales de la Conferencia Episcopal @Episcopadocol


 

Quién es la hermana María Berenice Duque Hencker
Nació en Salamina (Caldas) el 14 de agosto de 1898. Hija de Antonio José Duque Botero y Ana Berenice Hencker Risther. Fue bautizada con el nombre de María Ana Julia y desde su infancia reveló su pasión por Dios y su disposición de servir y ayudar al prójimo. Sintiéndose llamada a la vida religiosa ingresó a la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Presentación, el 20 de diciembre de 1917, donde permaneció por 33 años.
Su trabajo y solicitud por las personas más pobres y marginadas de la sociedad y su decisión de entregarse totalmente a Dios la condujeron a fundar el 14 de mayo de 1943, la Congregación de las Hermanitas de la Anunciación, esto con el apoyo de Mons. Joaquín García Benítez, entonces Arzobispo de Medellín. Más adelante, en 1957, fundó las Misioneras de Jesús y María y, en 1965, emprendió el proyecto de los Misioneros de la Anunciación.
Su constante preocupación fue la de ayudar a los excluidos de la sociedad y de anunciar a todos el Evangelio. A través de su vida se esforzó en identificarse con Cristo, haciendo siempre en medio de muchas pruebas la voluntad de Dios. Una larga enfermedad la acrisoló en el amor para entrar en la Casa del Padre el 25 de julio de 1993. El proceso de Canonización se inició el 23 de mayo de 2002 en la Curia Arquidiocesana de Medellín.
La madre Berenice, además catequizó a los hijos de las familias adineradas de la época, las cuales al ir al trabajo, dejaban a sus pequeños en manos de las empleadas domésticas. Si bien la María Berenice Duque Hencker nació en Salamina (Caldas) pero hizo toda su obra pastoral en la Arquidiócesis de Medellín, y en vida, tuvo la oportunidad de conversar y escribir algunas cartas a la Santa Laura Montoya.


 

FUENTE: Conferencia Episcopal de Colombia