Emisora Virtual de la Diócesis sonsón Rionegro

Cuatro diáconos de nuestra iglesia diocesana recibirán el ministerio del orden sacerdotal, tres de ellos este sábado y uno el 10 de octubre, en ceremonia privada con la compañía de algunos feligreses y sacerdotes.

En la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, en Marinilla, este sábado 19 de septiembre, recibirán el orden sacerdotal los diáconos Daniel Fernando Chadid, Hernán Darío Castaño y Jhon Fredy Múnera, por imposición de manos y oración consecratoria de monseñor Fidel León Cadavid Marín. Igualmente, en Sonsón,en la Catedral Nuestra Señora de Chiquniqurá, el día sábado 10 de octubre, será ordenado Cristian Andrés Florez. Todos ellos fueron ordenados diáconos el día 10 de agosto de 2019 en la Catedral de Rionegro.

Estas ceremonias se realizarán con los debidos protocolos de bioseguridad, con la presencia de solo algunos familiares y amigos de los que serán ordenados y la compañía de algunos sacerdotes en representación de todo el clero diocesano. Los fieles podrán seguir las celebraciones a través de las redes sociales de la diócesis, gracias a las producciones de los canales CCM Televisión de Marinilla y Sonsón Tv en Sonsón.

Los jóvenes que recibirán el ministerio son:

Daniel Fernando Chadid García: nació en Sincelejo, Sucre, el 6 de marzo de 1985. Hijo de Antonio José Chadid Urueta y Zila del Carmen García Arroyo; posee un hermano. Realizó sus estudios de primaria en el Instituto San Francisco de Asís y los de secundaria en Liceo Panamericano Campestre. Los estudios de filosofía los realizó en el Seminario Misionero del Espíritu Santo y los de Teología en el Seminario Nacional Cristo Sacerdote en La Ceja, donde cursa actualmente cuarto de teología o configuración. Pertenece a la Asociación Sacerdotal Siervos del Espíritu Santo. Actualmente nombrado para la parroquia San Juan Pablo II de Marinilla.

Hernán Darío Castaño Agudelo: nació en Marinilla, Antioquia, el 24 de octubre de 1993. Hijo de Marco Tulio Castaño Alzate y Aura Rita Agudelo Ospina; posee tres hermanos. Realizó sus estudios de primaria en la Escuela Sabina Muñoz de Bonilla y los de secundaria en la Institución Educativa Técnico Industrial Simona Duque. Los estudios de filosofía los realizó en el Seminario Diocesano Nuestra Señora de Marinilla y los de Teología en el Seminario Nacional Cristo Sacerdote en La Ceja, donde cursa actualmente cuarto de teología o configuración. Prestando su servicio pastoral en la parroquia Nuestra Señora del Carmen en Abejorral.

Jhon Fredy Múnera Grajales: nació en Medellín, Antioquia, el 15 de mayo de 1979. Hijo de José Leonidas Múnera Múnera (ya fallecido) y Berta Aleida Grajales Gómez; posee dos hermanas. Realizó sus estudios de primaria en la Escuela Agrupación Colombia y los de secundaria en el Institución Educativa Salazar y Herrera, en Medellín. Los estudios de filosofía los realizó en el Seminario Diocesano Nuestra Señora de Marinilla y los de Teología en el Seminario Nacional Cristo Sacerdote en La Ceja, donde cursa actualmente cuarto de teología o configuración. Presta actualmente su servicio en la Parroquia Santuario María Auxiliadora en Marinilla.

Cristian Andrés Florez Suárez: nació en el municipio de Sonsón, Antioquia, el 22 de noviembre de 1993. Hijo de Helmer de Jesús Flórez Giraldo y Miryam Astrid Suárez Duque; tiene una hermana. Realizó sus estudios de primaria en la Normal Superior Pbro. José Gómez Isaza y los de secundaria en la Institución Educativa Braulio Mejía, en su municipio natal. Los estudios de filosofía los realizó en el Seminario Diocesano Nuestra Señora de Marinilla y los de Teología en el Seminario Nacional Cristo Sacerdote en La Ceja, donde cursa actualmente cuarto de teología o configuración. Nombrado actualmente para la Parroquia San Luis Gonzaga en San Luis.

La Curia Episcopal de la Diócesis de Sonsón Rionegro, reanuda la atención total al público en el horario habitual, conservando los protocolos de bioseguridad.

La atención se realizará entre las 8:00 a.m. y las 12:00 m. y de 1:00 a 5:00 p.m. de lunes a viernes; para acceder a los diferentes trámites, las personas deberán tener los protocolos de bioseguridad, tales como: Uso permanente del tapabocas, conservar la distancia en los puntos asignados para la entrada y salida, desinfección, registro de datos y toma de temperatura, con algunas restricciones dentro de las oficinas, que se informarán en la entrada.

Los servicios de nulidad matrimonial y la atención del centro de atención de pastoral familiar, continúan atendiendo con cita previa, al teléfono 531 5252 ext 121 y 109 respectivamente.

La diócesis reitera la invitación a la comunidad a seguir con los cuidados básicos y de bioseguridad, de manera más necesaria y urgente en esta nueva etapa del aislamiento selectivo.

Mucho hemos escuchado los dichos de agosto: el mes de las cometas; según nuestros familiares, es el mes del año en que más vientos azotan el mundo, el país, los departamentos, ciudades o municipios y se convierte en una oportunidad perfecta para esta acción; pero ahora, elevar cometa es simplemente un buen recuerdo. Si bien no hemos tenido la posibilidad de salir y vivir nuestra vida de manera “normal”, ha sido la oportunidad para encontrarnos en la virtualidad con personas que nunca pensamos conocer.

Este fue el caso del Congreso Virtual para las Pequeñas Comunidades Eclesiales. Más que un espacio de formación, fue de reflexión y encuentro con los pares, con comunidades de diferentes lugares del país, notando cómo la fuerza de Dios se extiende hasta llegar a los rincones de la Nación. Ahí nos dimos cuenta de que la familia de las Pequeñas Comunidades Eclesiales es más grande de lo imaginado, mereciendo ese nombre: la familia, porque todos somos hermanos de una misma Iglesia.

El Congreso se llevó a cabo de la mano de grandes personas que se hicieron presentes desde la producción hasta la participación con saludos, comentarios y preguntas. Elizabeth Osorio abrió la tanda de experiencias hablando de la familia como un lugar para aprender valores como el amor, la paciencia, la ayuda y la empatía, y así crecer de una manera espiritual. La familia, como lugar complementario para la pequeña comunidad, tiene una misión que es el amor y, de esta manera, se entiende que nuestra vida en comunidad debe estar fundamentada en el amor; por esta razón, la familia debe ser Iglesia Doméstica, porque es la primera y más básica comunidad eclesial (cf. LG 11).

Las familias se hicieron sentir con la respuesta positiva de todas las pequeñas comunidades que estuvieron presentes a lo largo de los días del congreso, por esta razón,  la Cena Familiar se celebró con el más grande entusiasmo y compromiso: junto a la Palabra de Dios, y una reflexión recordando que la familia, con las personas que la conforman, se convierten en parte fundamental para la edificación de la sociedad.

Escuchar a Juan José Gómez García, estudiante de Teología de la Universidad Católica de Oriente e integrante de la Pre – comunidad Eclesial por el Reino de Dios: Effeta fue una experiencia de gratitud, y María, en la ministerialidad de la Iglesia, fue la protagonista. Decidimos, entonces, tomar el ejemplo de la Virgen al ser discípula de Jesús sin esperar nombramientos o tratos especiales por parte de quienes la rodeaban; en este sentido, las enseñanzas radican en entender que desde la sencillez, se debe volver la midad a Jesús, al amor, a no ser indiferentes y a entender que el otro es hermano, para así lograr que el servicio realizado en la Iglesia sea verdaderamente efectivo.

Por esta razón realizamos un homenaje a la fiel discípula que ha acompañado siempre a las comunidades eclesiales: con cantos, oraciones y mucha fe, recordamos que a María siempre la veremos como maestra de la Iglesia.

Para terminar nuestros días de experiecias y aprendizajes en torno al Señor y su fiel Discípula, el Pbro. John Jairo Rivera nos habló acerca de la Eucaristía en las Pequeñas Comunidades Eclesiales, realizando un recuento histórico sobre cómo era la celebración de la eucaristía en sus inicios. Sorprendente es conocer que sus comienzos son en pequeñas comunidades eclesiales, estas se realizaban en hogares con un reducido grupo de personas donde compartían experiencias y reflexionaban acerca de la Palabra de Dios.

El Congreso Virtual se cerró con la Eucaristía presidida por Monseñor Fidel León Cadavid Marín, Obispo de nuestra Diócesis y así, constatamos una vez más que aunque los templos siguen cerrados, la Iglesia sigue más unida que nunca. Agosto, el mes de las cometas nos ayuda a entender que los vientos que nos azotan están llenos de la fuerza del Espíritu Santo y con ella la fuerza de las Pequeñas Comunidades Eclesiales.

Por: Maria Camila Giraldo Gómez
Comunicaciones Itinerarios de Evangelización

Domingo 21° del Tiempo Ordinario

Agosto 23- 2020

 

Otra vez, queridos hermanos, congregados desde muchos lugares, para la memoria dominical de la entrega salvadora de Nuestro Señor Jesucristo.

Jesús hace una primera pregunta: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Pide una información, un sondeo de lo que piensa la gente sobre lo que le han visto y oído.  La opinión de la gente sobre Jesús, apunta de todas maneras, a una persona especial que no pasa inadvertida. La gente asocia a Jesús con algunos personajes conocidos del pasado y lo ven en continuidad con ese pasado. Todavía no aceptan la originalidad y novedad de su persona y de su mensaje.

Pero luego hace otra pregunta (“bomba”), que también nos dirige a nosotros: “¿Ustedes quién dicen que soy yo?”. Es una pregunta concreta y decisiva, que va dirigida al corazón y a la conciencia de sus seguidores.

Queridos hermanos-as, Jesús no quiere una respuesta convencional, académica, diplomática. Espera una respuesta vital, que incluye intuir algo de su identidad misteriosa e involucrarnos en una relación con Él. Espera de nosotros, no que le repitamos lo que sabemos de oídas, sino una profesión de fe que salga del corazón, como vivencia profunda del amor de Dios por cada uno de nosotros.

Con su pregunta queda claro que el cristianismo no es una ideología, ni una doctrina, ni un ritual, ni un conjunto de normas. El cristianismo, es, en definitiva, una relación personal, que se establece, con una Persona y un acontecimiento histórico llamado Jesús de Nazaret, enviado por el Padre y constituido como Señor de la historia.

Pedro toma la iniciativa de responder: “Tú eres el Mesías, Hijo de Dios vivo”: su respuesta reconoce en Jesús el cumplimiento de las profecías del A.T. y que en Jesús tenemos la revelación definitiva del Padre para nosotros. Dice todo lo que tenía que decirse de Jesús, según la expectativa del pueblo de Israel: Tú eres la presencia y el poder de Dios, la esperanza, la libertad, el anhelo que siempre ha tenido la humanidad.

Es importante resaltar la expresión “Hijo del Dios vivo”.  Jesús revela al Dios de la Vida, creador de todo, vencedor de toda muerte. El Mesías, Hijo del Dios vivo trae la vida de Dios para todos, no por gotas, sino abundante. Manifiesta al Dios enamorado, apasionado, capaz de conceder a la humanidad el bienestar integral y la plenitud de la existencia. Es Dios “metido en mi vida”. Así lo entendió San Pablo: “me amó y se entregó por mí”.

Esta fe, no viene de “la carne y la sangre”, no es una experiencia humana, ni obra de ningún humano. Es una inspiración que viene de lo alto, revelación de Dios mismo. Proclamamos la fe desde muy adentro del corazón, producida por gracia de Dios.

 

Estemos atentos a las inspiraciones constantes de Dios. Para que conociendo algo de Él, podamos preguntarle: ¿Qué quieres de mí? ¿qué rumbo tomar? ¿qué debo hacer? Es decir, podamos descubrir nuestra vocación y saber “para donde voy”.

Precisamente, a esa confesión de fe, Jesús responde desvelando una nueva identidad y misión a Pedro: “Yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia… Te daré las llaves del Reino de Dios”.

Simón recibe el nombre de Pedro, “piedra”. No por gusto o méritos personales. Ninguna vocación en la Iglesia es por decisión o interés propio, sino la iniciativa y voluntad de Dios. A Pedro, por creer lo constituye en la “roca” sobre la cual Jesús edificará su Iglesia.

El apóstol Pedro es nombrado “administrador”, solo “administrador” de la Iglesia de Jesús, para continuar con la misión de salvación y liberación de los hombres.

La entrega de “las llaves”, indica que se le comunica un poder. No el poder de “hacer y deshacer”. Son signo de una responsabilidad muy grande. Su poder no es de dominación, sino de servicio, como testigo cualificado del Hijo de Dios que entrega su vida por los demás.  Debe ser, según la primera lectura “un padre para su pueblo”.

Atar y desatar”, es un poder que se traduce en un servicio por el bien del rebaño del Buen Pastor, de “abrir” y dar acceso a que los hombres de hoy se encuentren con Cristo en la fe, la verdad, la caridad; y, “cerrar” el camino a todo lo que se oponga al proyecto de vida y plenitud que Dios nos ofrece; atar todo lo que sea injusticia, egoísmo, prepotencia.

No dejemos pasar que el Señor habla de “mi Iglesia”. Él es su único Pastor, es Él quien la reúne, la edifica, la cuida, la consolida y la guía. Es el centro de la misma y el único punto de referencia para la comunión de la fe: somos la Iglesia del Señor. Si la Iglesia no lleva a Jesús, es una Iglesia muerta. Todos somos “piedras vivas” que formamos la única comunidad de Jesús asentada sobre un fundamento sólido: la fe.

Nuestra fe:

A nosotros, para que nos situemos en ese fundamento sólido, se nos hace la misma pregunta: ¿Quién es o representa Jesús para ti? Responder acertadamente esa pregunta determina toda mi manera de ver y vivir la vida. Porque Él interpela y da sentido a mi vida, nos saca del vacío de la vida.

Debemos conocer a Jesús y acogerlo como el único Señor y Salvador.  Para conocerlo hay que tener un encuentro personal con Él. No es saber quién fue o saber cosas de Él, o reconocer que es un personaje famoso que nos simpatiza. No, implica saber quién es Él y qué tiene que ver conmigo.

No es lo mismo creer en una doctrina que en una Persona. Jesús es alguien vivo, no una teoría, que se hace experiencia en el corazón. No toca solamente la cabeza sino el ser en su profundidad, por lo tanto, la fe abarca toda nuestra persona.

Creer no es solo saber, sino más bien saborear. Es una forma de vivir y de dar sabor a la vida, a la nuestra y a la de los demás. Siempre será “sabroso” compartir la vida con un verdadero creyente.

Vivir a la manera de Jesús, supone vivir la vida de una manera más auténtica, más libre, más feliz. Jesús nos ayuda a vivir con sencillez y dignidad, con alegría y esperanza. Nos inspira compasión y nos abre el corazón para compartir. Nos ilusiona y compromete con un mundo más justo, igualitario y digno para todos.

Tú eres Pedro”, le dijo Jesús a Simón, pero también nos dice a cada uno “tú eres… Luis, Tatiana, Santiago, Andrea…” (Toda vocación es personal) y, como crees (me has dejado entrar en tu vida), pongo sobre ti una responsabilidad, de ser “piedra”, dar solidez a tí mismo, en tu familia, en la Iglesia, en el colegio, en la sociedad… Así descubrimos nuestra vocación de discípulos misioneros.

Cada uno y la comunidad cristiana tiene la tarea y la responsabilidad de vivir la fe de una manera novedosa; que las palabras y acciones sea una confesión creíble, gozosa, que Jesús es el Cristo, Hijo de Dios vivo. Que la manera de vivir, de hablar, de relacionarnos, de organizarnos… hagan visible al Jesús del Evangelio, y nos haga protagonistas del proyecto humanizador del Padre.

Uno que cree (un cristiano) no puede vivir de cualquier manera.  El que conoce a Jesús, supera los esquemas aburridos de siempre, al Jesús “gastado” que nos causa indiferencia y desgano. Las comunidades que viven la novedad de Dios, manifiestan la fuerza y la atracción de vivir en el Señor. Ese tipo de comunidades son el ambiente adecuado, la cuna de las vocaciones de cristianos (bautizados), de esposos y familias creyentes, de profesionales honestos, de líderes con visión del bien común, de jóvenes con grandes ideales y la cuna de vocaciones de especial consagración, como son los religiosos y los sacerdotes.

Ilumínanos, Señor, para decir con convicción: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.

Amén.

 

+Fidel León Cadavid Marín
Obispo de Sonsón Rionegro

La vocación más alta del hombre es la unión con Dios; que se da en el amor que Él mismo nos tiene y por el cual fuimos creados. El camino que lleva al encuentro con Dios puede tener una variedad de vertientes que nosotros generalmente denominamos vocaciones, en otras palabras, de la vocación al amor nacen tres caminos que son la guía de encuentro y retorno a la fuente misma de este amor, el sacerdocio, la vida religiosa y el matrimonio.

Aunque su misión es diversa todos estos caminos comparten un mismo horizonte un solo llamado: “ven y sígueme” Mateo 19, 21, ese llamado nos invita a caminar con confianza y a elegir desde el corazón el camino y desde ese camino mostrar al mundo la luz de Cristo a partir de una experiencia confiada del amor primero, Jesús.

Animados con estas palabras las Delegaciones de Familia, infancia y juventud, vocaciones y vida consagrada, comparte el material de trabajo para reflexionar en torno a la vocación del amor con el lema «Pa´dónde vas», te invitamos a reunirte en familia y compartir esta experiencia de amor.

Esta es la programación para esta semana, que inicia el domingo 23 de agosto, con la Eucaristía de apertura.

Domingo 23: Eucaristía de apertura

Lunes 24: Yo soy el camino la verdad y la vida, tu vocación respuesta de amor. encuentro de formación.

Martes 25: Yo soy el camino, ven y sueña conmigo. encuentro para niños

Miércoles 26: Hablemos de nuestra vocación, encuentro para jóvenes

Jueves 27: Hora santa por las vocaciones desde la casa de los hijos e hijas del fiat

Viernes 28: Tú lugar seguro está en la familia, ágape familiar

Sábado 29: Los tres sí de María, acto mariano desde la casa de los hijos e hijas del fiat

Domingo 30: Eucaristía de clausura

 

Descargue los insumos pastorales para cada día:

01 DOMINGO 23 DE AGOSTO-EUCARISTIA DE APERTURA

02 LUNES 24 DE AGOSTO

03 MARTES 25 DE AGOSTO

04 MIÉRCOLES 26 DE AGOSTO

05 JUEVES 27 DE AGOSTO

06 VIERNES 28 DE AGOSTO

07 SÁBADO 29 DE AGOSTO

08 DOMINGO 30 DE AGOSTO-EUCARISTIA DE CLAUSURA